ODA A LA CATALANA (Comunicación Verbal)

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Sin duda, leyendo el título de este primer y humilde artículo mío en este blog, caben sólo dos posibilidades: o sabe a lo que nos referimos o piensa encontrarse de nuevo ante una de tantas disertaciones sobre la situación del nacionalismo patrio. En positivo o en negativo. Lo mismo da.

Cuando las personas que iniciamos este proyecto comenzamos a conversar, la primera certeza que tuve fue que hablábamos idiomas distintos. Diferentes. Distantes. Yo oía hablar de catalanas y otra serie de expresiones de origen desconocido.

 

Busque en el Diccionario de la real Academia.

El resultado:

  1. Adj. Natural de Cataluña.
  2. Adj. Perteneciente o relativo a este antiguo principado, hoy comunidad autónoma de España.
  3. M. lengua romance vernácula que se habla en Cataluña y en otros dominios de la antigua Corona de Aragón.

No me sacaba de dudas. ¿Por qué mis socios estaban ofuscados con la expresión “catalana”?

 

RedFormas eligió la catalana como imagotipo de nuestra voluntad determinada, de nuestro origen en la obra y de nuestro camino a través de un mundo con su propio idioma y contexto:  internet. Por eso esta oda. Por eso esta explicación a nuestro lectores profesionales de la importancia de la comunicación verbal con nuestros clientes. Al tiempo que pedimos a éstos que sean pacientes y comprensivos con nuestro idioma deformado y preciso, aunque ininteligible.

RedFormas busca acercar clientes a los profesionales. Aunque hay ocasiones en que los profesionales hacemos esfuerzos hercúleos para evitar que nuestros clientes nos entiendan. Quizá con el objetivo singular de molestarlos, enfadarlos, perderlos. Sorprende que el común de los mortales no sepa lo que es una catalana, salvo una habitante de la bella Cataluña. De hecho hace seis meses vivía yo sumido en la misma ignorancia.

Los clientes utilizarán la web de http://www.redformas.es introduciendo textos que, como profesionales, consideraremos escasos en información e imprecisos en los detalles. Por no decir, veremos textos que generaran chistes de barra de bar y bromas pesadas. No utilizarán catalana, sino paleta, o espátula, o llana, o cucharilla, o sabe Dios. Las descripciones que vamos a encontrar en peticiones de presupuesto serán lejos de los que nos gustaría. Lejos de que lo que facilita nuestro día a día. Lejos de aquello que nos permite ofertar un presupuesto preciso, sin excesivas desviaciones. Un servicio de calidad.

 

 

Mas hemos de aprender a relacionarnos con nuestros clientes igual que nuestro mecánico en el taller pone cara de infinita paciencia cuando nos presentamos explicando que “oímos un tiki-taka debajo del tablero” y no estamos hablando de fútbol. Igual que vamos al médico informándole que sentimos un fuerte dolor en el bazo, señalando nuestro riñón derecho. El lenguaje es lo que nos une, lo que nos hace humanos y profesionales. Pero el profesionalismo del lenguaje, el exceso del uso de términos ininteligibles, pueden hacernos perder una obra, una reforma, un trabajo. Bien porque al leer lo que quiere el cliente nos parezca absurdo, bien porque al explicarlo repitamos en exceso “catalana”.

Redformas procurará moderar el lenguaje de nuestros clientes peticionarios de presupuestos, intentando acercarlos a nuestro lenguaje abstruso e ininteligible, con el fin de dar el mejor servicio a ambas partes, en beneficio del conjunto. Pero procuremos moderar nuestro impulso de uso de palabras imposibles.

Corolario; si tras leer hasta aquí aun no sabe lo que es una catalana, usted no es del gremio. Visite www.redformas.es y encontrará allí, en azul y negro, una logotipo que representa una catalana estilizada.

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